sábado, 10 de enero de 2015

Mirando un cuadro de Kozyndan

¿Y si las hojas fueran conejos?
y los conejos saltaran al vacío
y rebotaran en las piedras,
estallaran en el agua y lo poblaran todo

Como si todo este mundo fuera un gran sombrero
y el viento fuera un mago pintado en tinta china en un taller del Japón,
por un niño a la deriva
de toda mortalidad.

¿Y si las palabras, los conejos, las hojas y los niños se confabularan?
y no permitieran que al seso meterse en todos los sombreros,
Quizás las imágenes estallarían,
saltando al mundo y repartiendo colores a toda la audiencia.


La caída de los conejos - Kozyndan
La caída de los conejos - Kozyndan

lunes, 1 de septiembre de 2014

¡Qué risueño contacto el de tus ojos... (Jaime Sabines)



¡Qué risueño contacto el de tus ojos,
ligeros como palomas asustadas  a la orilla
                                                       del agua!
!Qué rápido contacto el de tus ojos
con mi mirada!

¿Quién eres tú? !Qué importa!
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra
enigmática.
No quiero saberla. Me gustas
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
de mí o de ti, de nada,
de esas tentaciones que dicen que persiguen a la mujer casada.